Siguiendo los pasos de Tintín en Bruselas
El Museo del Cincuentenario fue, sin duda, una buena base de inspiración para Hergé y es una visita por sí sola imprescindible en Bruselas, pero la ciudad también permite seguir la huella del prolífico dibujante y, sobre todo, de su personaje más universal: Tintín.
El joven reportero es astuto, insobornable, fiel a sus amigos y, sobre todo, curioso.
En Bruselas podemos invertir los papeles y convertirnos nosotros en investigadores. Con la mirada atenta descubriremos algunos edificios, parques y ambientes de la capital belga y sus alrededores donde Hergé y Tintín están esperando. Aquí tenéis las principales paradas:
Place du Jeu de Balle. La acción de El secreto del Unicornio empieza cuando Tintín compra una maqueta del barco Unicornio para regalársela al capitán Haddock. Encuentra la nave en el mercado de las pulgas de esta plaza situada en el sur del centro histórico. Aquí, entre joyas y libros antiguos, ropa, máscaras africanas y cachivaches de todo tipo, podemos imaginarnos entrando en una nueva historia de Hergé en la que nosotros somos los protagonistas e iniciar la búsqueda de Tintín.
Rue Terre-Neuve. ¿Dónde vivía Tintín antes de trasladarse al castillo de Moulinsart?
Hergé convirtió la calle Terre-Neuve en la Rue du Labrador y eligió el segundo piso del nº 26 como vivienda del joven reportero. Se puede ver en Las 7 bolas de cristal, El cangrejo de las pinzas de oro, La estrella misteriosa y El cetro de Ottokar. La calle está a 10 minutos a pie de la Place du Jeu de Balle donde se instala el mercado de las pulgas (conocido como el “Vieux Marché”) cada día.
La Gare du Midi. En un mural vemos a Tintín agarrado a una locomotora que avanza a toda velocidad, es una imagen en blanco y negro del álbum Tintín en América.
Palacio Real. La que fuera residencia de la familia real alberga ahora el Parlamento belga. Construido entre los siglos XI y XII, este palacio fue la inspiración de Hergé para dibujar el palacio del rey de Sildavia en El cetro de Ottokar.
Parque Real. También llamado Parque de Bruselas, por este parque situado delante del palacio Real, Tintín y Milú paseaban en el inicio de El cetro de Ottokar. Se trata de un jardín de estilo inglés, decorado con estatuas.
Rue de l’Etuve. Muy cerca del Manneken Pis, Tintín, Haddock y Milú bajan por las escaleras dibujadas en un gran mural.
Rue du Lombard. En el nº 55 se hallaba la sede de Editions du Lombard, donde el diario Tintin se publicó de 1946 a 1958. A partir de esa fecha se trasladaron a la Avenue Paul-Henri Spaak, en un edificio coronado por una imagen de las caras de Tintín y Milú.
La Boutique Tintin. El dragón de El loto azul cubre el suelo de la entrada de este universo que puede volver loco a más de un tintinófilo.
Quizá nos crucemos con la gerente de la tienda…, ¿nos recuerda a alguien? Es la hija de Tchang Tchong-Jen, el amigo de Hergé convertido en las aventuras de papel en Tchang, compañero de Tintín en El loto azul y Tintín en el Tíbet.
Situada en la Rue de la Colline, 13, tras la visita podemos admirar la cercana Grand Place de Bruselas, una de las plazas más bellas del mundo.
Hotel Métropole. En el norte de la Grand Place, en la Place de Brouckère se halla este elegante edificio que Hergé reproduce en Las 7 bolas de cristal cuando el taxi del explorador Marc Charlet pasa por delante del hotel.
Centro Belga del Cómic. Al este del hotel Métropole, en la Rue des Sables, hallamos el Centre Belge de la Bande Dessinée. Situado en un edificio art nouveau construido por el arquitecto Victor Horta, el centro alberga toda la información relacionada con el mundo del cómic y demuestra por qué Bruselas es la capital de este universo.
El cohete de Objetivo: la Luna y Aterrizaje en la Luna, así como una escultura de Tintín y Milú dan la bienvenida en el hall; mientras que en el Espacio Hergé se puede ver una representación de la fachada del castillo de Moulinsart.
Estación de metro Stockel. Dos frescos de 135 metros de largo con los personajes de Las aventuras de Tintín decoran el mundo suburbano de esta zona. Hergé hizo los bocetos poco antes de morir. Los miembros de los Estudios Hergé se encargaron de plasmarlos en la estación en 1988, fecha de su inauguración.
Observatorio de Uccle. Hergé se inspiró en este centro para crear el observatorio que sale en La estrella misteriosa.





