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Primer día ruta gay

 

 

 

Por la mañana...

 

El punto de partida indispensable de nuestro fin de semana es el barrio histórico de Saint-Jacques, ¡una zona gay en pleno centro de la ciudad! Así que nos tomamos, con mucho gusto, un café en la terraza del Fontainas, un bar gay friendly muy concurrido y conocido en el barrio, para decidir el programa del día.
 

¡Nos marchamos! Damos un paseo por las callejuelas y avenidas adoquinadas para ver las tiendas gays, bares gays y restaurantes gays que tienen como arteria principal la Rue Marché au Charbon,  una de las calles más importantes, que comienza en la Place Fontainas y acaba en la Grand Place.

 

Echamos un vistazo al Manneken Pis, la estatuilla de bronce de la que se sienten orgullosos todos los bruselenses, a tiro de piedra de la plaza más hermosa del mundo, la conocida Grand Place y su pasado histórico.
 
Ni falta decir que visitamos el Museo del Cacao. Nos hemos prometido no cuidar la línea este fin de semana. Hay tantas tentaciones en Bruselas que sería difícil y frustrante resistirse.

Paseamos, nos paramos aquí y allá, en un sinfín de tiendas de discos y librerías de segunda mano del barrio de la Rue du Midi y del Boulevard Anspach. Pasamos por Darakan, la conocida librería especializada gay, justo a la Bolsa.
 
Pausa para desayunar en el Plattesteen, que los clientes habituales llaman más comúnmente el Plat. Esta cervecería, en pleno centro del barrio gay, ofrece una cocina familiar y módica. Las mesas de la terraza están de lo más solicitadas, pero es el lugar ideal para tomarse una «pausa» y encontrarse con el «mundillo» local. En la terraza, uno de los numerosos frescos murales dedicados al Cómic - Ruta fachadas Cómic.
 

Por la tarde...

 

La tarde comienza con una visita a Bozar, el templo de la cultura bruselense, no solamente reconocido internacionalmente por sus conciertos clásicos y el prestigioso concurso de música y de canto Reina Elisabeth, sino también por la calidad de las exposiciones que alberga a lo largo del año. Tentación, tentación… La chocolatería Laurent Gerbaud, justo en frente de Bozarshop, con miles de libros de arte, cd y dvd, nos guiña el ojo y cruzamos para degustar sus pequeñas perlas achocolatadas sin que nos remuerda la conciencia lo más mínimo.
 
Mmm… Mmm… La dosis de energía que nos faltaba para ir al ataque en las tiendas gays del Barrio Dansaert, donde nos esperan  estilistas, decoradores, joyeros y precursores de la moda y del diseño contemporáneo (Bruselas - Los barrios de moda, Eventos de moda y diseño en Bruselas).
 
Nos encontramos en pleno Barrio Saint-Géry, en sus antiguas lonjas, importante construcción arquitectónica remodelada, con numerosas terrazas, en las que bebemos una buena cerveza y preparamos el programa para la noche. ¡La vamos a armar! Regresamos a nuestra habitación, después de un día muy largo, para descansar, arreglarnos y volver a marcharnos.
 

Hora de cenar
 

Para cenar, nos encontramos con Marta y Nacho, dos amigos que se instalaron en Bruselas hace unos años y que nos alegramos de volver a ver. Han decidido llevarnos al restaurante Larmes du Tigre, muy cerca del Palacio de Justicia y del Sablon, el reino de la cocina refinada tailandesa.


¡Este sábado noche salimos a divertirnos!
 

Comenzamos nuestra velada con una escapada por el mundo del ocio, de los juegos  y del espectáculo. Nos morimos de ganas de jugar en el casino, los dos compañeros con los que salimos también y qué hay de más tentador que ir al Viage, este nuevo templo del juego en el centro de la ciudad.
 
Nos divertimos tanto que, la próxima vez, vendremos más días para disfrutar de una velada con espectáculo y comida. Ahora es el momento de ir a ver si ya ha comenzado a haber ambiente en algunos bares del Barrio Saint-Jacques y de los alrededores de la Bolsa.
 
Hay bares para todos los gustos: desde La Réserve, el bar gay más antiguo de Bruselas, hasta el clásico y hoy también frecuentado Belgica, un lugar ideal para quedar antes de ir a la discoteca gay, pasando por el Baroque café y su público masculino y el M Wong, un antiguo restaurante muy a lo Art Déco donde precisamente nos paramos, por primera vez, para bailar al son de una de las numerosas noches temáticas gay que se organizan regularmente en Bruselas.
 
Tampoco nos perdemos el espectáculo travesti que tiene lugar todos los fines de semana en chez Maman. Una cita imprescindible.