Naturaleza
Una de las características más evidentes de Bélgica es su naturaleza intacta y exuberante, y resulta sorprendente el hecho de que haya tanta densidad de vegetación en tan pocos kilómetros cuadrados.
El Bosque de las Ardenas, por ejemplo, es un auténtico pulmón verde no solo del país, sino de toda Europa. Recorrido por ríos, torrentes y cascadas, con bosques espesos de árboles milenarios repartidos por toda su extensión, dispone de un patrimonio natural intacto y con abundante vegetación y fauna, algo de lo que sus habitantes están muy orgullosos.
De hecho siempre han llevado a cabo una política de respeto y de conservación de este sorprendente tesoro suyo. Desde 1850, el patrimonio verde de Valonia ¡prácticamente se ha duplicado!
Basta no solo internarse en sus bosques seculares, sino también pasear por sus infinitos parques y jardines en el interior de la ciudad, visitar sus reservas naturales o aventurarse incluso en los meandros de sus abundantes cuevas para disfrutar plenamente, en todo momento, del milagro de la naturaleza.






