Estás en la página web
País
FacebookTwitterYoutubepinterestRss

Fin de semana en pareja en Bruselas: día 2

 

Para nuestro segundo día en pareja en Bruselas… ¡Arte, ir de compras, gastronomía y mucho más!

 

Una mañana cultural

Comenzamos nuestro recorrido por Bruselas con nuestra guía y la Brussels Card, que se puede comprar en la Oficina de Turismo. Esta tarjeta te permite acceder gratuitamente a numerosos museos, usar transporte público y también beneficiarte de descuentos en atracciones turísticas, restaurantes, bares, tiendas y comercios varios. Una forma de ahorrar que se tiene que tener en cuenta.

 


© WBT - Thomasblairon.be

 

Comenzamos con una parada artística en el Bozar, en el Palacio de las Bellas Artes, diseñado por el propio Victor Horta a principios del siglo pasado. 

 

Continuamos en la Place Royale con una visita del Museo Magritte, del que ya hemos oído hablar. Nos encontramos con aproximadamente 200 obras que constituyen la colección más amplia del mundo del pintor surrealista belga René Magritte. Nos detenemos frente al Imperio de las Luces, una de nuestras obras preferidas. A la salida es imposible no sucumbir ante la tienda del museo. Hacemos una razia…  A la salida, paseamos en busca del patrimonio de Bruselas, nos entretenemos en la Place Royale, que preside Godefroid de Bouillon, y nos detenemos ante el Palacio Real. Nunca se sabe, ¡puede que veamos al rey! Luego, continuamos a pie, en dirección al barrio de Sablon, a solo 10 minutos.

 

En la Place du Petit Sablon, llevamos a cabo una pequeña pausa en plena naturaleza. Nos detenemos en este parque encantador con sus 48 estatuas de bronce que representan, cada una de ellas, un oficio de antaño. A continuación, tomamos la Rue Carles Hanssens, donde se encuentra el restaurante Orphyse Chaussette. En una atmósfera de café literario y de bistrot con encanto, saboreamos una comida deliciosa antes de ir a la Place Grand Sablon y tomar la Rue de Minimes.

 

Le Sablon, sus terrazas y sus tiendas gastronómicas

 

Esta magnífica plaza, alberga numerosos anticuarios, joyeros y decoradores conocidos, pero también algunas chocolaterías de renombre. ¡El Grand Sablon es la Place Vendôme del chocolate! Nuestras compras de chocolate nos llevan a Pierre Marcolini, Godiva, Neuhaus, Patrick Roger y finalizan con Wittamer. ¡Una delicia!

 


© WBT - Thomasblairon.be

 

Al bajar por la Rue Lebeau, nos atrae el templo de los libros, la librería Taschen Store. Se impone hacer un alto en el camino para hojear sus magníficos libros. Dado que las obras pesan mucho, reprimimos nuestras ansias de comprar, ¡aunque ahora que lo dices, este libro la actriz Audrey Hepburn, que nació en Bruselas, no pesar demasiado para llevarlo en la maleta!

 

En la acera de en frente, vemos la tienda del sombrerero Elvis Pompilio. Comenzamos a probarnos gorros y boinas de distintos tamaños. Yo caigo rendida ante un sombrero clásico. ¡Me queda de maravilla!

 

El Maneken Pis y una sorpresa original

Continuamos a pie hasta el Maneken Pis mientras nos preguntamos qué traje se habrá puesto hoy. Cuando llegamos, echamos algunas fotos y nos dirigimos en dirección a la Grand Place. Se merece que la llamen «la plaza más hermosa del mundo», ¡como decía Victor Hugo!  

 

A continuación, nos dirigimos a las Galerías Reales Saint-Hubert, que se encuentran en las proximidades. Está lleno de tiendas. Nos distraemos frente a los escaparates y continuamos en dirección a Délirium Café, que al parecer es una institución. Y entonces descubrimos algo de lo más original. Cerca del bar, la compañera de Manneken Pis, Jeanneke, también hace pipí en un callejón…

 

Entramos en el Délirium, donde pedimos una Kriek de cereza para la señora y una Gueuze para el señor.

 

Una noche con música

Volvemos a la Grand Place para disfrutar de una velada musical. Al principio, vamos al Hard Rock Cafe, justo al lado de la Gand Place. Pedimos dos hamburguesas, mientras hablamos sobre su decoración tan original. Guitarras en las paredes, un ambiente Rock’n Roll… El momento ideal para recordar algunas de nuestras mejores noches.

 

Luego, tenemos una cita en la Grand Place con un Greeter. ¿Qué es? Un Greeter es un ciudadano amante de su ciudad que adora enseñarla. Nuestro Greeter, un aficionado al jazz, como nosotros, nos espera en un club de renombre en Bruselas: The Music Village. Intercambiamos opiniones sobre nuestros gustos musicales y sobre el grupo que toca esta noche, pero sobre todo sobre Bruselas, los espacios culturales, la forma de vivir cotidiana, los lugares que más le gustan a nuestro Greeter y a nosotros… Un encuentro apasionante con un «auténtico» bruselense que nos da su visión de la ciudad. ¡Y es de lo más agradable!

¡Más información en nuestra web de Bélgica Turismo!