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Bruselas joven: ruta de tres días con los monumentos más importantes

 

 

¿Quieres visitar Bruselas en 48 horas y que te digamos cuáles son los sitios más importantes? ¡No te pierdas nuestro itinerario para visitar Bruselas en un fin de semana, con atracciones turísticas, visitas guiadas gratuitas, restaurantes, bares y albergues juveniles!

 

 

 

Llegamos el viernes

 

Por la tarde

 

Hace una hora que aterrizasteis y ya estáis en el albergue juvenil Gîte-Auberge Jacques Brel. Lo habéis elegido porque se encuentra en el centro y porque ofrece noches temáticas con una atmósfera internacional. Pones los trastos en la taquilla y miras el reloj… ¡Hay que irse ya, chicos!, dices a tus amigos con ganas de aventura.

 

En 20 minutos tenéis que estar en la Grand Place, la plaza más importante de Bruselas, porque habéis quedado con un greeter, es decir, un autóctono, para hacer una visita guiada gratis. ¡Ningún problema! Como estáis tan cerca… ¡podéis ir a pie! En seguida, os reconocéis con Jean-Paul.

 

Pinturas murales Cómics - Dany : Olivier Rameau
© OPT/REMY

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Es la única persona con un jersey de rayas blancas y rojas, tal y como os ha dicho en el what’s! Una breve presentación… unas risas… ¡Y empezáis el recorrido!

 

La Grand Place impresiona más de lo que os imaginabais, con sus casas gremiales, el ayuntamiento y, otras curiosidades, como el Museo de la Cerveza. Retomáis el camino y os perdéis por unas callejuelas adoquinadas con fachadas cómic super originales. Jean-Paul te habla de la ruta del cómic y te lo apuntas en tu notebook para luego.

 


© OPT / Joseph Jeanmart

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Ah! ¿Y esa estatuilla es el Manneken Pis?, dice María. No hay duda, ahí está… ensalzada como un símbolo para la ciudad por su sentido del humor. En seguida, llegáis a las Galerías Saint Hubert. Levantáis la mirada para ver el techo acristalado, pero al cabo de unos segundos el estómago os dirige como sonámbulos a las mil y una tiendas de chocolate belga…¡porque aquí se fabrica el mejor chocolate del mundo! ¿Vamos al Parque Real?, dice Jean-Paul.

 


© BITC

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es uno de los parques más conocidos de Bruselas. En las proximidades, está Mont des Arts, una zona de museos, con edificios emblemáticos como Old England o el Museo Magritte del genio del surrealismo. Subís al último piso del edificio Old England para ver sus magníficas vistas panorámicas y tomar una copa. ¡Pero es que se os ha abierto el apetito y en el norte de Europa se cena antes! Os despedís de Jean-Paul y le dais las gracias por esta visita guiada gratuita. Os comenta que en el Cómics Café hacen unas hamburguesas grandes y sabrosas. ¡Y caéis en la tentación! El bar os encanta, está decorado con una ambientación cómic y las hamburguesas son sabrosísimas…

 

Por la noche

 

Lo tenéis claro. Os encanta la música y Bruselas es un hervidero de conciertos. Calentáis motores en uno de nuestros numerosos bares musicales y luego decidís ir a Le Botanique para conocer una de las salas de conciertos más importantes de la ciudad.

 

Sábado

 

Por la mañana

 

¡El concierto de ayer fue un éxito! Además, conocisteis a un grupo de belgas muy simpáticos y hoy habéis quedado para alquilar unas bicis Villo y ver el Barrio Europeo juntos. Antonio dice de ir al Blabla & Gallery a tomar un desayuno por todo lo alto. Huevos revueltos, pizza… Lo necesario para reunir fuerzas.

 

Terraza - Los Barrios  a la Moda
© Remy

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Unos cuantos minutos pedaleando y, en seguida, os plantáis en la Comisión Europea. Por un momento, Antonio se emociona… ¡La habéis visto tantas veces por la tele! ¡Es como ir a Nueva York y ver el Empire States! El Parlamentarium es un museo gratuito que explica el funcionamiento de las instituciones europeas. ¡Y allí es donde habéis quedado con el grupo de belgas!

 


© BITC

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ludivine no ha dormido sus ocho horas de rigor y está un poco pálida, pero en seguida os echáis unas risas y comienza a tomar color. ¡Un puesto de patatas fritas! Justo cuando salís del museo… ¡Qué bien huelen! Es la especialidad de los bruselenses, con cientos de salsas. ¿Nos comemos un cucurucho? Dais una vuelta por las instituciones europeas y os tumbáis en el parque de Maelbeek, justo delante del lago. Ah… ¡las vacaciones! ¡Qué momento tan feliz!

 

 

Por el mediodía

 

¿Vamos a matar el gusanillo? El grupo belga no quiere que os vayáis sin ver algunos de los edificios de la ruta Art Nouveau y Art Déco de la ciudad y Recyclart, un bar que trabaja con programas de reinserción laboral y tiene platos de todo el mundo, a un módico precio. Además, está cerca de algunos de los edificios más conocidos.

 


© Jeanmart

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por la tarde

 

 

La comida resulta deliciosa y muy original. ¡Además habéis ayudado a personas que se están reintegrando en la sociedad! No podríais sentiros mejor, de modo que volvéis a subir a la bici para visitar las casas Art Nouveau que parecen sacadas de un cuento de hadas.

Carnaval de los Blancs-Moussis - Stavelot
© Jeanmart

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El barrio es ideal para ir de compras y para tomar una cerveza. En Saint Gilles se respira un ambiente muy bohemio y decidís tomar una de las 600 cervezas belgas en el Dillens Bar, uno de los bares de moda de la ciudad.

 

 

Por la noche

 

¡Quiero echarme una ducha antes de salir de marcha!, dice María. ¡Además hay que ponerse guapo!, dice Antonio. Volvéis al albergue para descansar y recuperar fuerzas y, de camino, veis el Palacio de Justicia y la increíble panorámica que hay justo en frente.

 

Mont des Arts en Bruselas
© K. Nestler

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El plan está decidido. Cenar en A la Becasse, un restaurante con platos típicos bruselenses, luego tomar una copa en el mítico Delirium Café, con una lista de más de 2.000 cervezas, y noche latina en el Havana Club. ¿Se puede desear más?

 

 

Domingo

 

Por la mañana

 

La noche de ayer fue inolvidable. Desde luego, entrará en el catálogo de noches que recordar. Pero hoy nos queda por ver una de las atracciones que más nos ilusiona: el Atomium. ¡Este edificio que emula un átomo gigante es increíble! Y lo mejor de todo es que se puede entrar en las esferas gigantes…

 

Atomium
© Atomium - W.Coppens

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aquella zona se llama el Heysel y también contiene MiniEurope, un parque con todos los monumentos de Europa en miniatura y los  Museos del Lejano Oriente, con unas pagodas que cortan la respiración.

 

 

Después de tomar un refresco en una de las esferas con una vista panorámica de toda la ciudad, decidimos ir a buscar el metro en un periquete y nos plantamos en L'Orangerie, un bar que ofrece brunch y que es un oasis en medio del parque de Egmont. Comemos y nos tumbamos en la hierba para echar una siesta. ¡Ei chicos!, grita Antonio. ¿Sabéis que si no nos espabilamos, perderemos el vuelo? Oh… no… ¡Ya es hora de regresar!